Me gustaría despertar entre sus brazos...lunes a lunes, contar sus lunares como estrellas en el firmamento, permitir que el viento se cuele por mi cabello y sonreírle tiernamente...jugar como niños y cuidarnos como leones. Me gustaría irme a soñar entre su pecho, escuchar el pálpito de su vida, sentirlo vivo y amarlo así. Me gustaría darle mi último respiro y enredarle mis brazos por su cuerpo mientras en la lejanía llora una triste melodía que indica el despertar.