Nadie quiere un corazón roto. Los corazones rotos están un poco más sucios, más viejos, están llenos de esquirlas; les faltan partes. Es más fácil amar un corazón entero que amar uno roto, porque al roto hay que amarle todas las partes, incluso las ausentes.
domingo, 6 de abril de 2014
Un vodka y un cigarrillo
Son las 10:30 me levanto, estoy un poco más vuelta mierda que ayer, tomo un tinto. Fumo. Entro a la ducha y me siento bajo el agua caliente, hoy me siento más destruida que ayer. Más sola, más... vacía. Salgo a caminar. Llego a un bar pido un vodka. Fumo. Pago. Fumo. Camino. Mierda la vida da golpes bajos, golpes inesperados. Mierda. Me siento en un muro. << Sofi deja de fumar >> Me saludan falsos amigos. Estar solo ... solo, es el precio a pagar.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario