Nadie quiere un corazón roto. Los corazones rotos están un poco más sucios, más viejos, están llenos de esquirlas; les faltan partes. Es más fácil amar un corazón entero que amar uno roto, porque al roto hay que amarle todas las partes, incluso las ausentes.
miércoles, 29 de octubre de 2014
Nada
22:00
No hay nada, no hay nadie... Cigarros y soledad, dolor y frío.
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