Llegué como de costumbre al café, ese día estaba más horrible de lo normal...todo era triste, solo el podía alegrar lo poco y lo mucho de ese día, " donde estás metido pendejo" pensé un poco. Enciendi un cigarrillo, tomé una servilleta, saque un lapicero y comence a garabatear alguna cosa que se me ocurriera...no importaba, tomé el celular y marqué pero no contestaba. Al rato apareció la jirafa con mirada perdida "que hubo loca...¿qué está haciendo?" Lo miré consternada y respondí: "pinto un mundo naranja" me miró atónito "un mundo naranja? Naranja su pelo yo veo eso a blanco y negro" así que me reí y le susurré " ¡la imaginación! Viejo úsela! " y todo a nuestro alrededor se tornó naranja y de pronto ya no estábamos en un café, estábamos en un prado. Me besaba y yo a el... me abrazaba y yo a el...lo miré, sonreí y tristemente ... susurré "lo amo viejo"
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